lunes, 2 de enero de 2017

Dos Hermanas

Había sido un día de mierda, ocho horas trabajando y dos más de reunión con el presidente, gerentes, directores de áreas como yo y algún que otro soplapollas, así que cuando por fin cerré la puerta de casa. Avance hasta la salita y me sorprendió no ver a mi mujer en casa, mire primero en la sala de estar y luego la llame por su nombre, me respondió el silencio, así que deje el maletín en el sofá y fui a la cocina. En la nevera había escrito un papel.
“Vuelvo en seguida, te traeré un regalo”.

Creo que tras leer el papel sonreí de verdad por primera vez aquel día. El resto de sonrisas habían sido forzadas y dirigidas a la sarta de compañeros de trabajo que tengo, pero hay que ganarse la vida.

Abrí el frigorífico, me agache y saque una coca cola, la abrí sin cerrar el frigorífico lo que en tiempos pasados me habría supuesto una bronca de mi madre y le di un largo trago. Eructe como hacemos todos los hombres cuando estamos a solas y algunos cuando no. Deje la bebida en la encimera y me fui al baño. Allí me saqué el pene y comencé a mear mientras suspiraba relajándome. Me la sacudí y me la guardo y volví a la cocina a retomar la coca cola, por el camino encendí el ordenador dispuesto a echar una partida mientras esperaba a mi mujer.

No me dio tiempo, cuando me disponía a entrar escuche la puerta del piso abrirse, así que me asome al pasillo, cuál fue mi sorpresa cuando vi a su hermana y cuñada mía, aparecer. Mi cuñada es guapa, no tanto como mi esposa, pero es una mujer atractiva, ahora se había teñido de rubia y eso resaltaba algo más su forma de ser pija que tanto chocaba conmigo. Mi cuñada me saludo con la mano mientras mi mujer entraba detrás. Yo las mire mientras se quitaban los abrigos y los dejaban junto con los bolsos en el perchero.
Mi mujer se me acerco y me beso en la boca.

-Este es tu regalo- me dijo. Yo la mire sorprendido sin entender nada. Ella cogió a su hermana del pelo y la puso de rodillas ante mí. Yo seguía boquiabierto, incapaz de reaccionar mientras mi esposa me abría la bragueta y me sacaba la polla con soltura. Empezó a acariciármela mientras me besaba, metiendo su lengua en mi boca. Yo me encendí y mi polla comenzó a crecer. Luego mi mujer acerco la boca de su hermana a mi polla y la metió. Fue empujando poco a poco, cada vez más mi polla contra su boca, cogiéndola a ella del pelo. Cuando juzgo que ella ya podía mamar sola se incorporó me beso y comenzó a desvestirme. Me aflojo el nudo de la corbata y me la quito lanzándola quien sabe dónde. Luego me ayudo a quitarme la chaqueta y acto seguido se puso con los botones de mi camisa. Yo alternaba mis miradas, primero miraba a mi esposa, la cual me devolvía la mirada, picara, caliente, perversa. Después bajaba la cabeza y veía la cabeza rubia de mi cuñada y parte de su cara mientras me devoraba la polla, nada mal, por cierto.

Cuando me había quedado en pantalones, mi esposa se sacó el vestido y en un instante estaba en ropa interior. Luego aparto a su hermana y se agacho ella y se la metió en la boca, ella me miraba fijamente. Entre tanto mi cuñada se quitó la ropa quedándose también ella en sujetador y en un culotte muy sexy. Se arrodillo junto a su hermana y metió su lengua en mis huevos.  
Comenzaron a intercambiar sus bocas, sus lenguas con mi polla entre medias, su saliva se mezclaba en ella una y otra vez, brillante y morada de excitación. Yo puse cada una de mis manos en sus respectivas cabezas, suspirando y gimiendo de placer.

Mi esposa debió detectar que si no paraban me acabaría corriendo y me empujó hacia atrás.
Ambas se levantaron y comenzaron a desvestirse despacio entre besos, yo aproveche para quitarme toda la ropa también mientras miraba su baile de besos caricias, mordiscos, miradas, lametones. Un baile del que grababa cada imagen a fuego en mi mente. Mi esposa se arrodillo ahora ante mi hermana y vi como lamia le lamia el coño de abajo arriba, pasando toda su lengua y la vagina rasurada de mi cuñada se perlaba con la saliva de mi señora.

Ahora era mi cuñada la que agarraba la cabeza de mi esposa, apretándola contra su coño, yo miraba, masturbándome, no tardo en empezar a gemir y correrse en la boca de mi mujer. Cuando termino mi mujer me miro sonriendo.

Se levantó y tomo a su hermana de la mano y se fueron al sofá, su hermana debajo, ella encima haciendo un sesenta y nueve. Mi señora esposa me ofreció su mano, yo la tome, ella tiro de mí y después de darme un largo morreo me pidió que la tomase.

Yo me coloque en lado del sofá donde ella tenía el culo, así sus caderas y la penetre con fuerza, ella soltó un gritito. Comencé a moverme dentro suya con grandes embestidas que abrían su coño. A cada embestida, su boca soltaba un gemido, vi como agarraba con fuerza las piernas de su hermana, como me agarra a mi cuando esta cachonda, muy cachonda. Su hermana mientras tanto le lamia el clítoris con la lengua. Yo también me encendí más, le di un par de azotes en el culo, que dejaron mi mano marcada sobre su piel.

- ¡Córrete cabrón, lléname! - me pidió. Yo la cogí aún más fuerte y aumenté el ritmo, de mis penetraciones, yo también comencé a gemir, y los gemidos de ambos llenaron la casa. Mi esperma broto llenando el interior de su vagina.

Me aferre a sus nalgas mientras me recuperaba del esfuerzo, ella se giro y yo me acerque a su boca y la bese.

-Sabes cariño, hoy es el único día que le vas a poder decir puta a mi hermana y no se quejara. - dijo. – Ahora mira, hermana abre la boca- dijo, yo mire con atención, su hermana pequeña algo colorada tras las palabras de su hermana abrió la boca. Mi semen comenzó a caer del coño de mi mujer a la boca abierta de su hermana. Cuando dejo de caer, esta lo trago, me miro y s
onrió.
- Sí que es una puta si- tuve que admitir yo.
- ¿Sabe o no sabe bien? - le pregunto mi mujer a su hermana. La hermana asintió y los tres nos reímos.

Más tarde aquella noche hablando con mi esposa de lo que había pasado me comento que hablaba mucho con su hermana sobre sexo y que un día le había dicho que yo sabía muy bien. Tras ese día su hermana le hacía bromas sobre su sabor hasta que un día hicieron una apuesta y quien ganara haría que la otra se acostara con su marido y con ella.
- ¿Y qué habría pasado si pierdes?- le pregunte algo mosca.
- Tonto eres a veces, ella acepto la apuesta porque sabía que perdería, se va a divorciar de su marido y tú le pones desde siempre. Crees que me acostaría con el capullo de su marido, lo dicho, tonto del todo, abrázame y vamos a dormir. - sentencio.

Y yo la abrace y tras pensar un rato en lo que había pasado, me quede dormido junto a ella.






miércoles, 30 de noviembre de 2016

ANA



Siempre habíamos tenido curiosidad por ver algo así, es decir, lo habíamos hablado algunas veces y un día charlando en un chat de sexo con otra gente, conocimos a una chica. Trabamos cierta amistad con ella y nos propuso quedar. No es la primera vez que quedábamos con conocidos de Internet, a veces para charlar, otras para tener sexo. Así que aquel día cogimos el tren para vernos en persona con aquella mujer. Ella tenía entre 35 y 40 años, buena figura, un buen culo y era bastante atractiva. La verdad es que nada más verla comencé a fantasear con un trio con ella y mi mujer. Mi mujer sabe perfectamente cómo me gustan las mujeres y me echo un par de miradas picaronas, ella sabía lo que yo estaba pensando, tenerlas a las dos de rodillas ante mi comiéndome la polla.
Charlamos un rato en el café y a la chica debimos gustarle porque nos emplazó a visitarla en su casa por la noche, nosotros aceptamos y regresamos al hotel a descansar un rato, ducharnos y ponernos guapos. Mi mujer me estuvo provocando todo este rato haciendo bromas sobre lo bien que lo pasaría aquella noche. Me tuve que controlar mucho para no empotrarla allí mismo.
Cogimos un taxi y fuimos hasta la casa de la chica, pague la carrera, nos bajamos y pulsamos el botón del telefonillo. Ella contesto en seguida y nos abrió. En el ascensor bese a mi mujer, ella me echo mano a la entrepierna.
-Ya vas caliente- me susurro.
- Muchísimo- conteste yo.
El ascensor se detuvo y salimos de él, ella no esperaba en la puerta del piso, nos hizo pasar tomo nuestros abrigos y nos ofreció unas copas de vino que aceptamos. Nos sentamos en un sofá yo en medio de las dos. Ella había preparado algo para picotear, así que mientras nos conocíamos un poco más, aprovechamos para comer algo. Pronto empezaron los juegos y empezamos a pasarnos comida con la boca. No sé de qué disfrutaba más si de ponerles comida en los labios a ellas o de ver como se la ponían ellas. En un momento dado mi chica bebió un sorbo de vino y comenzó a verterlo en mi boca, una parte chorreo por la comisura de mis labios, pero Ana que así se llamaba la chica por cierto lo lamio. Pronto estábamos los tres besándonos y jugando con nuestras lenguas. Notaba mi polla dura, queriendo reventar mi pantalón, pronto ellas bajaron las manos y entre besos y sonrisas me la sacaron. Seguí besando a Ana y desnudándola mientras mi mujer se agachaba a chupármela. Le saque el vestido a Ana y la deje solo con el tanga, ella se unió a mi mujer y ambas comenzaron a mamármela, primero ambas la recorrieron con sus lenguas y luego se fueron turnando. Mientras Ana chupaba mi mujer se desvestía. De vez en cuando me miraba deleitándose con mi cara de placer.
-Sentaros- dijo Ana, se levantó y salió del cuarto. Volvió al poco tiempo trayendo consigo a un enorme mastín. Lo llevaba con correa. Ana se sentó en un sofá enfrente nuestra, se sacó las bragas y el perro comenzó a lamerle el coño. Se notaba que no era la primera vez. Mientras el perro lamia, ella se masturbaba. Yo me había quedado algo cortado al ver al perro, pero luego me levante y me acerque a mirar. Mi mujer se levantó conmigo y ambos contemplamos como Ana se corría, estremeciéndose entre profundos y prolongados gemidos. Luego se quedó mirándonos.
- ¿Os ha gustado? - nos preguntó. Ambos respondimos afirmativamente. Ella sonrió. Se levantó sujetando al perro.
¿Queréis ver más? - volvió a preguntar. Mi mujer y yo nos miramos y volvimos asentir. Nos indicó que nos sentáramos de nuevo en el sofá. Ella se puso de rodillas y poniendo la cabeza sobre el suelo, saco todo su trasero y soltó al perro, este inmediatamente se dirigió hacia el culo de su dueña lo chupo un par de veces y la monto. Notamos que la había penetrado porque cuando lo hizo Ana soltó un grito de placer. Ana se incorporó un poco y le pidió a mi mujer que se acercara y abriera las piernas. Mi mujer lo hizo y Ana comenzó a comerle el coño mientras el perro seguía fallándosela. Yo besaba a mi mujer mientras y le comía las tetas, sabía que aquella situación la excitaba tanto como a mí. No tardo en correrse apretando la cabeza de Ana contra su coño y la vez clavando sus uñas en mi espalda.
Mientras tanto el perro había introducido su bola en el coño de Ana y estaba pegado a ella, llenándola con su semen. Ella disfrutaba mucho de ello, solo había que mirar su cara. Cuando mi mujer se recuperó se puso en cuclillas al lado de Ana y comenzó a masturbarme despacio mientras Ana me lamia la punta de la polla.  La situación y las caricias de ambas me tenían a reventar.
-Quiero correrme en vuestras caras y bocas mientras os besáis. - pedí con voz ronca. Mi mujer me miro y beso a Ana que no rechazo la propuesta, yo me masturbe hasta que el semen comenzó a brotar de mi polla mientras un latigazo de placer recorría mi columna. Mi esperma cayo en sus labios, en sus mejillas y ambas se besaron y lamieron hasta limpiarse la una a la otra. Después de ver eso me recosté en el sofá y cerré los durante medio minuto, cuando los abrí mi mujer siempre curiosa se había acercado para ver la polla del mastín clavada en el coño de Ana. Yo me levante también para mirar.  Poco después el perro comenzó a sacar su polla, cuando lo hizo Ana soltó otro grito y de su coño comenzó a brotar el semen del animal que no tardo en lamer a su dueña. Ana dejo hacer a su mascota amante durante un tiempo luego se levantó y nos miró con los ojos brillantes de placer y con un leve toque de vergüenza.
- Voy a ducharme. - dijo. Mientras se duchaba mi mujer y yo tomamos algo más de vino y comentamos lo que habíamos visto. Un cuarto de hora más tarde regreso Ana, desnuda y con un pañuelo en la cabeza.

- ¿Algo que preguntar?- nos ofreció resuelta, y comenzamos una animada charla que termino con los tres dormidos en la misma cama.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Alimentada

Noche de perversión, tras cena y película, tu vas a ser mi postre yo voy a darte el postre, voy a alimentarte.
Voy a comerte entera en el sofá,  a arrodillarme ante ti, quitarte el pantalón corto, a separar tus piernas a morder tu coño con tu tanga puesto, voy a disfrutar de tu grito y se que intentaras cerrarlas pero no, aquí mando yo, las sujetare con fuerza y besare tu coño despacio, con dulzura, la única dulzura que notaras esta noche. Voy a apartar el tanga hacia un lado a meter mi lengua en tu coño, quiero notar como empieza a chorrearte el flujo, voy a devorar ese cavidad preciada, con ansia, hasta que chilles, hasta que arañes mi espalda, hasta que te corras en mi boca y la llenes con tu gozo.

Luego te pondré en el suelo con las piernas detrás de tu cabeza y tirare de ti para colocarte pegada al sofá, yo me sentare en el y me colocare entre tus piernas, dejando tu coño y tu ano bien visibles. Voy  a escupir en ellos y comenzare a azotarlos, un azote, una caricia, otro azote, otra caricia, un azote mas fuerte en tu coño, meter los dedos despacio en tus orificios. Dolor y placer, castigo y recompensa. Introducir dos dedos en tu coño, otro mas en tu culo y golpear tu coño mientras te masturbo y volver a sentir como el placer te inunda, dominar tu cuerpo, tu mente, tus orgasmos.

Levantarte, cogerte del pelo , llevar tu boca hasta mi polla, sacármela, meterla en tu boca y sujetarte así, firmemente, con todo mi sexo dentro de tu garganta. Obligarte a comérmela así, fuerte, provocarte arcadas, abofetearte el rostro. escupir en tu cara, recoger las babas que sueltes y restregarlas por tu rostro. Usarte como la puta que eres.

Volveré a cogerte del pelo y te tirare sobre el sofá, con la pilla bien mojada por tu saliva, la clavare en tu culo, fuerte, hasta dentro, asiré tus caderas y comenzare a moverte, tirare de tu pelo hacia atrás, te ordenare que te masturbes mientras te abro, mientras mi polla ardiente va abriendo mas y mas la carne prieta de tu trasero y volverás a correrte así con el culo lleno de mi.


Y por ultimo, te pondré de rodillas ante mi, tu hombre, tu amo, cogeré un vaso, y me masturbare ante ti. Mirare tu cara deseosa de probar mi semilla, me correré en el vaso. Haré que eches tu cabeza hacia atrás, abriendo bien la boca y verteré mi esperma en tu boca, disfrutando de como llena tu boca, tu lengua, tus dientes. Te pediré que lo muevas en la boca, que lo saborees. Te ordenare que tragues, y tragaras con esa cara tuya de puta obediente y satisfecha.  Sonreirás y me enseñaras tu boca abierta para que compruebe que has tragado todo. Yo pasare un dedo por el vaso y recogeré los restos y tu lo limpiaras. Luego limpiaras mi polla, la besaras y darás las gracias por ser follada y alimentada.





jueves, 10 de noviembre de 2016

LLuvia

Esto que voy a relatar es algo con lo que había fantaseado largo tiempo, lo había visto en algunos vídeos porno y alguna noche me dormía soñando con hacer algo parecido aunque llegado el momento y como casi siempre improvise.

Habíamos pasado la mañana visitando Madrid, en Agosto con un calor de mil demonios. Tras comer llegamos al hotel literalmente fundidos y por una vez no follamos antes de dormir la siesta.

Cuando desperté entre dos o tres horas mas tarde, tenia ganas de mear pero decidí esperarme, tenia ganas de jugar a algo nuevo y ver la reacción de mi nena. Alguna vez lo habíamos comentado y a los dos nos resultaba excitante probarlo así que me quede mirándola esperando a que despertara. Cuando lo hizo la recibí con abrazándola y la bese en la boca. Tras un par de besos mas, se había activado mas rápido que tras dos cafés.

Se levanto de la cama y me dijo:
- Voy al baño, vengo en seguida.
- De eso nada, voy contigo.- mi mirada, mitad juguetona, mitad atrevida la intrigo. La tome de la mano y la lleve hasta el baño. Ella se quedo parada sin saber muy bien que hacer. Yo la volví a besar.
- Haz lo que ibas a hacer.- susurre. Ella se puso algo colorada pero se sentó en la taza bajándose el tanga. Yo me senté en el bidet, a su lado y metí la mano entre sus piernas.
- Orina- le pedí. Ella estaba algo nerviosa y costo que el chorro caliente saliera. Cuando  lo hizo empalo mi mano, yo acaricie todo su coño mientras ella se vaciaba. Toda su vagina quedo impregnada de su liquido. Cuando termino la levante un instante cerré la tapa y la senté, tire de sus piernas hacia afuera y metí mis boca entre mis piernas. El sabor de su orina se mezclo en mi boca con el de su flujo mientras ella gemía de placer. La limpie como debe hacerse, concienzudamente, deleitándome en esa mezcla de sabores nuevos para mi. Cuando hube lamido cada parte de su sexo y cada gota su sabor metí mis dedos en su coño mientras mi boca succionaba y lamia su clítoris.

- Dios, no pares.- gimió ella apretando mi cabeza contra ella mientras se corría entre jadeos. Saque mis dedos despacio y mirándola fijamente a los ojos lo lamí despacio. Volví a buscar su boca y encontré su lengua ansiosa por recibir la mía. Nos besamos larga y apasionadamente fundiéndonos el uno con el otro.

- Ahora te toca a ti.- me dijo y se metió en la bañera. Abrió el grifo del agua caliente y se arrodillo.  Yo me metí en la ducha, ella me beso la polla y comencé a orinar, mi liquido empapó la camiseta de tirantes que ella llevaba marcando sus pezones duros por la excitación, luego se saco los pechos y se puso a acariciárselos mientras yo continuaba bañándolos. Luego se tumbo en la ducha y yo apunte el chorro entre sus piernas, entre tanto ella comenzó a masturbarse, acariciándose el coño impregnado por mi orina. Yo vi como se volvía a correr mientras las ultimas gotas brotaban de la punta de mi glande.

- Ahora te voy a limpiar yo.- me anuncio arrodillándose de nuevo y metiéndose mi polla en la boca. Esta que había estado como decimos en España "morcillona" creció poniéndose durisima en su boca. Tras lamer y tragar los últimos restos de mi dorado liquido comenzó comerme la polla como solo ella sabe hacer. Estire la mano y cambie la posición del grifo a ducha, el agua comenzó a caer sobre ella mientras seguía mamando. Me excita verla con el pelo mojado, cuando lo tuvo la agarre fuerte metiendo mi polla hasta su campanilla. Ella tuvo una arcada pero no se detuvo y eso me excito aun mas, tire de su pelo hacia arriba y la empotre contra la pared apretando su cabeza contra la misma mientras ella sacaba su culo. Metí la polla en su coño de una sola vez, hasta dentro, con fuerza, con ansia, ella soltó un prolongado gemido. Con mi mano libre agarre uno de sus pechos con fuerza mientras me me movía dentro de su coño.

- ¿Te gusta?-le pregunte.
- Si - jadeo ella
- ¿Que eres?- pregunte acto seguido, aumentando la fuerza de mis penetraciones.
- Tu puta- respondió ella.
-¿Para que?- seguí con mi interrogatorio.
- Para lo que desees- respondió de nuevo entre gemidos cada vez mas alto.

Cada respuesta me excito aun mas y no me pude controlar, me corrí dentro suya aumentando aun mas la presión de mis manos en su cuerpo, aferrándome a su carne como un animal. Ella se corrió nada mas notar el primer chorro de mi esperma llenándola. Me apoye en ella para recuperarme de un orgasmo fuerte y sumamente placentero. Luego ella se dio la vuelta y me beso, yo la abrace y nos quedamos así, relajándonos mientras el agua caliente seguía mojando nuestros cuerpos.










viernes, 28 de octubre de 2016

De Pelicula



Un nuevo sábado, teníamos todo hecho, la compra, la limpieza, la comida para el Domingo, en fin, todo preparado para pasar una noche de Sábado entretenida, divertida y muy, muy sexual. Lo habíamos hablado durante un tiempo y esta noche lo íbamos a poner en práctica.
Yo prepare la cámara y el trípode y ella se vistió y maquillo para mí y para el juego. Yo me puse unos simples vaqueros y una camiseta. ¿A qué íbamos a jugar?, mejor os lo cuento según lo recuerdo.
Ella llamo a la puerta y yo abrí, apareció ante mis ojos con un top escotado una falta más o menos por las rodillas, medias y tacones, infinitamente sexy y provocativa. Llevaba el pelo suelto y me hizo su mejor sonrisa cuando le abrí la puerta.

-Hola, pasa- le dije devolviéndole la sonrisa y apartándome para que ella pasara dentro. Ella paso haciendo sonar fuerte sus tacones devolviéndome el saludo.
-Ponte ahí sobre la cama, ¿Quieres algo?, ¿Agua? - le pregunte. Ella se sentó al borde de la cama y cruzo sus piernas.
-No quiero nada- me respondió.
- Esta bien, Tú eras…-dude con su nombre.
- Me llamo Paula- termino ella por mí.
- Eso Paula- asentí yo- voy a preparar la cámara y comenzamos, ya hablamos de esto por teléfono, ¿Alguna pregunta?
- Todo claro- repuso ella. Yo comprobé que la cámara estaba bien enfocada hacia ella, tomé una silla y me senté al lado de la cámara.
- Bien, comencemos- dije, ella respondió con una sonrisa.
¿Tu nombre y edad por favor? - le pedí.
-Me llamo Paula y tengo 44 años- fue su respuesta.
-Aha, ¿Y es tu primera experiencia en el porno? – proseguí.
- Si-
- ¿Estas nerviosa? -
- Un poco- concedió ella.
- Es normal siendo la primera vez, pero recuerda si estas incomoda en algún momento se para. - la tranquilice yo.
- Y dime, ¿Por qué te metes en el porno a tu edad? -proseguí.
- Bueno..., necesito dinero y me gusta mucho el sexo, así que porque no probar, vi que buscaban maduras de cierta edad y me anime y aquí estoy. - contesto.
- Aquí estas, dispuesta a follar ante mi cámara- acabe yo mientras ella sonreía asintiendo
- ¿Y en tu vida normal? ¿Cómo te gusta el sexo? - ella se rio nerviosa ante la pregunta.
- Pues…, sinceramente me gusta fuerte, bastante fuerte.
- Me alegro de oír eso porque yo te pienso dar mucha caña- respondí guiñándole un ojo, ella volvió a reírse. - Estas muy guapa cuando sonríes- la alabe. Ella se rio aún más y se puso algo colorada.
- y bueno, sigamos ¿qué es lo que más te gusta que te hagan? -
- Mmmm… a ver me gusta que me lo coman bien comido, que me traten como a una puta, que me den caña vamos…si, mucha caña- dijo riéndose.
- Interesante- dije riéndome yo también. - ¿Te gusta el sexo anal?
- Mucho- respondió ella sin dudar. Yo seguí con el cuestionario.
- ¿Qué se te corran en la boca? –
- Si, me gusta-
¿y tragarlo? -
-Depende del sabor- contesto riéndose esta vez aún más fuerte, yo me reí con ella.
- Espero saber bien porque pienso llenarte esa boquita- le provoque yo.
- Ya veremos a que sabes. - contesto mirándome fijamente y devolviéndome la provocación con esa mirada sensual que también sabía hacer.

- Muy bien, llegados a este punto creo que tanto yo como los que vean el video estarán deseando ver las virtudes que escondes debajo de esa ropa. ¿Por qué no nos enseñas el culo? - le pedí. Ella se levantó, yo aproveche para tomar la cámara y seguir sus movimientos. Se levantó la falda y dejo ver sus nalgas, llevaba ropa interior negra, un tanga de encaje. Su visión hizo que se me pusiera dura.
-Así muy bien, ahora agáchate. - pedí y ella se agacho, su culo ocupo toda la cámara. Yo estiré mi mano y agarre una de sus nalgas, luego le di un par de azotes.
- Perfecto, un culo perfecto, bájate el tanga y muéstranos la puerta de atrás- seguí pidiendo. Ella giro algo la cabeza para sonreír a la cámara mientras bajaba su tanga, cuando este estaba por sus muslos se incorporó para deslizarlo por sus piernas, luego se lo saco de los tobillos levantando cada una de sus piernas con mucha gracia. Luego volvió a agacharse y separo sus nalgas mostrando su ano, algo más oscuro que el resto de su trasero. Yo salive y no me pude resistir, metí la cabeza entre aquellas dos masas de carne perfectas y lamí su ano, ella gimió y aquello me excito, me agache algo mas y recorrí todo su coño hacia su culo con mi lengua.
- Sabes muy bien- le dije. – Voy a prepararte para luego- le anuncie. Salí un momento de plano para coger un plug anal, deje caer saliva en su ano y se lo metí poco a poco mientras ella gemía, luego jugué con el sacándolo y metiéndolo, dilatando su precioso agujero, luego lo dejé dentro.
Aleje algo el zoom de la cámara con una mano mientras con la otra la azotaba un par de veces más y seguía sobando su culo. Luego la tomé por el pelo y la puse de cara a mí, lamí sus labios despacio una vez y luego más fuerte un par de veces más, luego metí mi lengua en su boca. Mientras la besaba la fui desnudando, deje al descubierto sus pechos que agarré con fuerza mientras continuaba besándola. Luego me metí sus pechos en la boca, ella agarro mi cabeza mientras lo hacía apretándome contra ella, los mordí, chupe y sorbí. Cada vez estaba más encendido.
Ahora me vas a probar tu a mí- le anuncie. La tomé del pelo y la puse de rodillas ante mí. - Sácame la polla y haz tu trabajo- le ordene. Ella con dedos hábiles bajo la cremallera de mis vaqueros metió una de sus manos y saco mi polla, dura como una piedra. Luego comenzó a lamerla poco a poco, dio algunos lametones en el glande y luego lamio de la base a la punta. Yo gemí mientras me quitaba la camiseta. Ella siguió con la mamada, me desabrocho el pantalón y me lo bajo junto con los calzoncillos para poder comerme los huevos, metió la boca bajo mi polla y los chupo, yo agarre su cabeza mientras lo hacía volviendo a gemir de placer. Me miro mientras lo hacía y luego se metió toda mi polla en la boca comenzando a mover su cabeza de adelante hacia atrás. Yo comencé a mover las caderas acompañando su movimiento y emitiendo gemidos.
-Así puta, así o buena chica- le decía de vez en cuando. Tuve que hacerla parar o iba a reventar en ese instante. La tome del pelo y la levante, la lleve hasta la cama y la hice ponerse a cuatro patas mirando a la cámara. Me coloque detrás suya y la penetre con fuerza, ella soltó un grito.
- Mira a la cámara. - Le ordene, ella miro a la cámara, con la cara llena de placer. Yo seguí taladrándola, llenando con mi polla su caliente coño. A cada embestida ella gemía. Tire fuerte de su pelo para levantarla, sus pechos se balanceaban con las penetraciones, con mi otra mano le azote los pechos varias veces. Ella gemía cada vez más fuerte, solté su pelo y ella se agarró a mi cuello mientras con la mano ahora libre buscaba su clítoris, en cuanto lo toqué ella comenzó a correrse mientras yo no paraba de follarmela. Cuando termino de correrse, la agarre de la cintura y de nuevo la coloque de espaldas ante la cámara.
- Así se corren las putas, pero no hemos terminado. – cogiéndola de la nuca la agache. - Separa tus nalgas- pedí, ella las separo, el plug apareció metido en su culo, yo lo saqué despacio y nada más sacarlo metí dos dedos en su ano que comencé a mover despacio, ella volvió a gemir.
- Acaríciate el coño- le ordene. Ella metió una de sus manos entre sus piernas y comenzó a masturbarse con mis dedos metidos en su ano. Poco a poco volví a notar que se volvía a correr.
- Córrete puta, para todos los que te van a ver, así puta córrete. - le dije, ella se corrió entre fuertes y prolongados gemidos. Sin darle tiempo a respirar le levante un momento la cabeza, le escupí en los labios y se los lamí, la volví a agachar y esta vez de lado ante la cámara, tome mi polla y la introduje en su culo.  Con una de mis manos cogí sus caderas mientras que con la otra la azotaba mientas metía toda la longitud de mi polla en su estrecho culito, ahora algo menos estrecho. La penetre fuerte, mirando y disfrutando de la visión de mi pene abriendo su culo, de poseerlo, de unirme a ella por aquella entrada tabú para muchos.
Cuando note que me iba a correr, saque la polla.
-De rodillas, abre la boca- ordene con voz ronca, ansiosa por derramar mi semilla en su ávida boca. Ella se arrodillo con presteza y abrió la boca mirándome con ojos llenos de deseo. Mi esperma caliente broto en grandes chorros mientras yo gemía lleno de un placer inmenso, vi como caía en su boca, caliente, espeso, blanquecino, y la iba llenando, ella lo trago y acto seguido metió mi polla en su boca hasta sacarla toda limpia. Yo resoplaba por el esfuerzo.
- Buena chica. - repetí acariciando su cabeza. Luego le tendí la mano para ayudarla a levantarse. Una vez de pie la bese y la abrace.
- Gracias, tú haces fantasías realidad y no sabes lo bien que sabes- le agradecí tomando una canción prestada. Por ultimo apague la cámara.

Ni que decir tiene que es mi película favorita, ni otras porno, ni películas con 11 oscars ni pollas en vinagre. Me encantan los juegos de rol sexuales







domingo, 23 de octubre de 2016

El Profesor Parte 2

Ella llego puntual, a las diez estaba llamando a mi puerta. Yo la abrí, iba vestida con unos vaqueros, unos botines con tacón y arriba camisa y cazadora de cuero. Le indique con un ademán que pasara. Ella entro sonriéndome, le mire el culo al dejarla pasar y cerré la puerta.

- ¿Quieres tomar una copa de vino? - le pregunte. Ella asintió y le serví una copa de un tinto manchego. Ella tomo un sorbo y pareció gustarle yo tome mi copa y la lleve hasta el salón donde ambos nos sentamos en el sofá.

- ¿Así que has venido a arriesgarte a obtener tu aprobado?- le pregunte yendo al grano.
- Bueno depende de que quieras.- contesto ella.
- Error, o lo das todo o no hay aprobado, sino estas dispuesta, acábate la copa y vete.- conteste muy serio. Vi la duda en su cara.
- Yo bueno, necesito aprobar... y si estoy dispuesta a todo.
- Buena chica. - repuse. Ve a aquella habitación y ponte la ropa que te he preparado. Ella abrió mucho los ojos pero dejando su copa se dirigió al cuarto.
- Joder- la escuche decir desde allí, sonreí.


Tardo unos diez minutos con su vestido de sirvienta. Con un escote pronunciado y cuya falta apenas tapaba el culo, rematado por un liguero, medias y unos zapatos de tacón fino y largo, y por supuesto cofia.
Le indique con la mano que se acercara. Me levante para mirarla mejor, le hice girarse y le di una palmada en el culo.
- Ya estas preparada. - le anuncie. La tome de la mano y la lleve a la cocina.
- Quiero que me hagas la cena, a tu gusto, yo te mirare mientras cocinas. Coge lo que quieras pero curratelo.
- Esto...no cocino muy bien. - respondió ella.
- Tranquila, lo importante es el postre.- conteste yo a mi vez.

La vi moverse por la cocina, cada vez que se agachaba sus nalgas aparecían ante mi , redondas, perfectas, vi como preparaba una ensalada, la aliño y me sirvió.

- ¿Que hago ahora?- me pregunto.
- Esperar ahí de pie, hoy eres mi sirvienta, mi esclava.- le indique yo- estate atenta a mis necesidades. Además necesitare un segundo plato- termine.

Comí con calma, sin prestarle mucha atención, cuando me canse de comer ensalada, le hice retirarme el plato.

- Ahora el segundo, quiero algo de carne, poco hecha y rellena mi copa cuando puedas, te dije que estuvieras atenta a mis necesidades, de momento no estas aprobado- le advertí. Ella se me encaro.
- Eres un cabrón, me estas humillando haciéndome vestir así- me reprocho.  Me levante de la silla y me acerque a ella, la cogí del cuello.

- Mira puta, se que le has comido la polla a media clase para aprobar diferentes exámenes, copiar trabajos, que dejaran apuntes. La que se ha humillado eres tu comportándote como una puta. Pues cada cliente tiene unos gustos y estos son los míos. Tu empezaste el juego pensando que yo iba a ser como otro de tus compañeros o alguno de los profesores a los que has corrido con solo tocarlos. No chica, yo soy otra cosa. A mi me gustan las cosas fuertes y duras. Mi deseo es someterte y esclavizarte, humillarte y tratarte como la perra que eres, porque en el fondo es lo que deseas, que alguien te trate así. - le dije, le solté el cuello. Ella se aparto un par de pasos.

- Eso no es justo... - dijo.
- ¿Es mentira?- le corte.
- No...pero...- intento decir ella.
- No me voy a compadecer, tu tenias tu juego, ahora has dado con otro jugador, te dije que te arriesgarías, asúmelo o vete.- porque me estoy empezando a cansar de que seas una niñata.
- ¡No soy una niñata!- levanto la voz, eso me cabreo me volví a acercar y la agarre del brazo.
- Lo eres, niñata y puta.- tire de su brazo hacia abajo para forzarla a ponerse de rodillas.
- De rodillas, perra- le dije, ella se resistió pero acabe poniéndola. La agarre del cuello y la mantuve así mientras me sacaba la polla cuando la saque la acerque a su boca, no me hizo mucha falta forzarla abrió la boca en seguida. Comencé a moverme dentro de su boca mientras seguía aferrando sus pelos. Ella intento agarrar mis piernas pero yo aparte sus manos. Seguí así varios minutos, luego solté su cabeza y ella siguió, yo sonreí, estaba disfrutando de mi polla.

Abre la boca puta- le dije sacando la polla de su boca, ella obedeció y yo le escupí dentro, ella se lo trago, yo negué con la cabeza

- No lo tragues hasta que yo te lo ordene. ¿Entendido?- le dije agarrando de nuevo su cabeza, ella asintió y yo vertí lentamente mi saliva en su boca.

- Juega con ella.- ordene, ella comenzó a mover mi saliva con mi lengua.
- Buena chica, ahora traga.- continué, ella volvió a tragar.
- Así se hace, eso esta mejor- la alabe.
- Levanta- y ella se levanto. Yo la lleve a mi cuarto de juegos donde tenia todo los artículos de BDSM y juguetes de todo tipo. Tenia una cruz de madera donde atarla. Con unas cuerdas la ate con la espada apoyada en la madera y los brazos y las piernas estirados. Ella se dejo hacer. Me aparte y la mira mientras me acariciaba la polla.

Fui hasta una mesa y cogí unas tijeras. Me acerque a ella. Su respiración se agito, yo me acerque a su boca, lamí sus labios y la bese levemente. Luego me acerque a su oído derecho.

- Tranquila, déjate llevar. . dije en voz muy baja. Después tirando de la ropa que cubría sus pechos metí las tijeras y comencé a cortar la tela dejando sus pechos al descubierto. Tenia unos pechos muy sonrosados casi del mismo tono que su piel, que se pusieron duros en cuanto mis manos comenzaron a acariciarlos, primero suavemente, después con mas fuerza. Ella gimió. Yo baje la mano donde tenia las tijeras hasta su entrepierna, corte la falda y acaricie su coño por encima de las bragas con aquel metal frío. Ella se estremeció, note como temblaba, mitad placer, mitad miedo. Me agache y corte las tiras del tanga con las tijeras, este callo al suelo. Me aparte y volví a las mesas de los juguetes, tome unas pinzas de metal con cadena y
un estimulador del clítoris.

Me acerque de nuevo a ella, y coloque una de las pinzas en cada uno de los pezones, la presión de estas sobre la delicada zona la hizo soltar unos leves gemidos. Luego enchufe el vibrador a la red eléctrica y lo puse sobre su clítoris. Lo enchufe a baja velocidad y lo presione contra su cuerpo. Ella se estremeció, con mi otra mano tire de la cadena que colgaba de sus pezones y aumente la presión sobre estos. Fui jugando con la velocidad del aparato y con la cadena, mas velocidad, mas placer, mas fuerza en la cadena, mas dolor. Tardo tres minutos en correrse pero yo no pare. Continué presionando el vibrador mientras a la misma vez solté la cadena para meter los dedos en su coño. Este estaba chorreando, volvió a correrse otra vez soltando esta vez un gran chorro de liquido, note como le temblaban las piernas. Acerque mi mano a su boca y la obligue a limpiármela.

- Buena chica- repetí. La libere de sus ataduras y la lleve hasta la mesa de la cocina, la puse allí y la abrí de piernas. Se la clave sin miramientos, hasta el fondo, hundiendo mi polla en su agujero caliente y húmedo ella comenzó a gemir de nuevo.
Ella volvió a correrse mientras la taladraba sujetando sus pechos con fuerza, cuando note que me iba a correr, la cogí del pelo y la puse de rodillas.

- Abre la boca puta- ordene, ella la abrió. - Mas abierta y ni se te ocurra escupirlo. - insistí. Apoye mi glande en su labio inferior y observe con deleite mi semen caer en su boca mientras los espasmos de pacer recorrían mi cuerpo.

- Ahora trágalo- y ella trago mi leche. - Así se hace, putita. Le dije, la ayude a levantarse y la lleve hasta el sofá, la deje allí, fui por dos copas de vino y un par de cigarros. Le tendí una cosa de cada, ella dio un sorbo y encendió el pitillo. Yo me senté a su lado e inunde la casa de humo a mi vez.

Fumamos en silencio un rato hasta que ella pregunto.

- ¿Ya he aprobado?.- Yo la mire durante unos instantes y asentí con la cabeza.
- Pero si te has quedado con ganas de mas, queda mucha noche. - le sugerí. Ella me miro a su vez, sus ojos brillaban.
- De acuerdo profesor, a ver que mas me puede enseñar - respondió y me sonrió , yo le devolví la sonrisa y la bese, esta vez larga y profundamente.






miércoles, 12 de octubre de 2016

Hardcore

Hardcore, animal, pasional, sin miramientos, tengo que poseerla y lo haré. Lo necesito, lo anhelo, mi deseo esta desatado. No duermo, mi mente se llena de perversiones y fantasias, de todo lo que quiero hacerle y que me haga, obligarla a que me haga. Porque no quiero tener piedad de ella ni de su cuerpo, quiero usarlo pensando solamente en mi, en mi placer, en mi necesidad, egoísta, dominante, bruto.

Quiero forzarla, violarla, humillarla, dominarla. Quiero pedirle que se desnude ante la cam cada dia, que haga ciertas cosas..pero sobre todo...

Quiero empotrarla contra la pared, agarrarla por el pelo, que se arrodille, poner mi polla en su boca. Asfixiarla con mi polla bien dentro de su garganta. Disfrutar del inmenso placer de follarme esa boca, de escupirle mientras lo hace, marcarla con mi saliva, pegarle mi olor, mi sabor. De ver con las lágrimas se deslizan por sus mejilla al sentir el contacto brutal de mi polla en su campanilla. Levantarla, arrancarle la ropa, el sujetador, las bragas, agarrar con fuerza sus pechos hasta que gima de de dolor, notar como se endurecen morderselos fuerte, que queden también marcados por mi pasión. Girarla apoyar su cabeza contra la mesa con su culo bien hacia afuera, azotarla con mis manos hasta que mis dedos aparezcan en su piel y su trasero este bien rojo. Meter mis dedos en su coño y su ano, llevar luego mi mano a su boca y obligarla a probar su sabor. Poner mi mano sobre su cabeza y penetrarla por los dos agujeros, turnandome para abrirla bien, notar como mi polla abre las paredes de su coño, notar como mi polla abre su ano estrecho y correrme dentro de ella, llenarla con mi leche, que cada gota de mi semilla quede dentro suya. Que sepa de quien es, a quien pertenece...


Pero se que al terminar, solo tendré ganas de abrazarla, de devolverle el placer que me ha dado, de cuidarla. Blanco y Negro, Yin y Yan. Mis dos yo..