viernes, 28 de octubre de 2016

De Pelicula



Un nuevo sábado, teníamos todo hecho, la compra, la limpieza, la comida para el Domingo, en fin, todo preparado para pasar una noche de Sábado entretenida, divertida y muy, muy sexual. Lo habíamos hablado durante un tiempo y esta noche lo íbamos a poner en práctica.
Yo prepare la cámara y el trípode y ella se vistió y maquillo para mí y para el juego. Yo me puse unos simples vaqueros y una camiseta. ¿A qué íbamos a jugar?, mejor os lo cuento según lo recuerdo.
Ella llamo a la puerta y yo abrí, apareció ante mis ojos con un top escotado una falta más o menos por las rodillas, medias y tacones, infinitamente sexy y provocativa. Llevaba el pelo suelto y me hizo su mejor sonrisa cuando le abrí la puerta.

-Hola, pasa- le dije devolviéndole la sonrisa y apartándome para que ella pasara dentro. Ella paso haciendo sonar fuerte sus tacones devolviéndome el saludo.
-Ponte ahí sobre la cama, ¿Quieres algo?, ¿Agua? - le pregunte. Ella se sentó al borde de la cama y cruzo sus piernas.
-No quiero nada- me respondió.
- Esta bien, Tú eras…-dude con su nombre.
- Me llamo Paula- termino ella por mí.
- Eso Paula- asentí yo- voy a preparar la cámara y comenzamos, ya hablamos de esto por teléfono, ¿Alguna pregunta?
- Todo claro- repuso ella. Yo comprobé que la cámara estaba bien enfocada hacia ella, tomé una silla y me senté al lado de la cámara.
- Bien, comencemos- dije, ella respondió con una sonrisa.
¿Tu nombre y edad por favor? - le pedí.
-Me llamo Paula y tengo 44 años- fue su respuesta.
-Aha, ¿Y es tu primera experiencia en el porno? – proseguí.
- Si-
- ¿Estas nerviosa? -
- Un poco- concedió ella.
- Es normal siendo la primera vez, pero recuerda si estas incomoda en algún momento se para. - la tranquilice yo.
- Y dime, ¿Por qué te metes en el porno a tu edad? -proseguí.
- Bueno..., necesito dinero y me gusta mucho el sexo, así que porque no probar, vi que buscaban maduras de cierta edad y me anime y aquí estoy. - contesto.
- Aquí estas, dispuesta a follar ante mi cámara- acabe yo mientras ella sonreía asintiendo
- ¿Y en tu vida normal? ¿Cómo te gusta el sexo? - ella se rio nerviosa ante la pregunta.
- Pues…, sinceramente me gusta fuerte, bastante fuerte.
- Me alegro de oír eso porque yo te pienso dar mucha caña- respondí guiñándole un ojo, ella volvió a reírse. - Estas muy guapa cuando sonríes- la alabe. Ella se rio aún más y se puso algo colorada.
- y bueno, sigamos ¿qué es lo que más te gusta que te hagan? -
- Mmmm… a ver me gusta que me lo coman bien comido, que me traten como a una puta, que me den caña vamos…si, mucha caña- dijo riéndose.
- Interesante- dije riéndome yo también. - ¿Te gusta el sexo anal?
- Mucho- respondió ella sin dudar. Yo seguí con el cuestionario.
- ¿Qué se te corran en la boca? –
- Si, me gusta-
¿y tragarlo? -
-Depende del sabor- contesto riéndose esta vez aún más fuerte, yo me reí con ella.
- Espero saber bien porque pienso llenarte esa boquita- le provoque yo.
- Ya veremos a que sabes. - contesto mirándome fijamente y devolviéndome la provocación con esa mirada sensual que también sabía hacer.

- Muy bien, llegados a este punto creo que tanto yo como los que vean el video estarán deseando ver las virtudes que escondes debajo de esa ropa. ¿Por qué no nos enseñas el culo? - le pedí. Ella se levantó, yo aproveche para tomar la cámara y seguir sus movimientos. Se levantó la falda y dejo ver sus nalgas, llevaba ropa interior negra, un tanga de encaje. Su visión hizo que se me pusiera dura.
-Así muy bien, ahora agáchate. - pedí y ella se agacho, su culo ocupo toda la cámara. Yo estiré mi mano y agarre una de sus nalgas, luego le di un par de azotes.
- Perfecto, un culo perfecto, bájate el tanga y muéstranos la puerta de atrás- seguí pidiendo. Ella giro algo la cabeza para sonreír a la cámara mientras bajaba su tanga, cuando este estaba por sus muslos se incorporó para deslizarlo por sus piernas, luego se lo saco de los tobillos levantando cada una de sus piernas con mucha gracia. Luego volvió a agacharse y separo sus nalgas mostrando su ano, algo más oscuro que el resto de su trasero. Yo salive y no me pude resistir, metí la cabeza entre aquellas dos masas de carne perfectas y lamí su ano, ella gimió y aquello me excito, me agache algo mas y recorrí todo su coño hacia su culo con mi lengua.
- Sabes muy bien- le dije. – Voy a prepararte para luego- le anuncie. Salí un momento de plano para coger un plug anal, deje caer saliva en su ano y se lo metí poco a poco mientras ella gemía, luego jugué con el sacándolo y metiéndolo, dilatando su precioso agujero, luego lo dejé dentro.
Aleje algo el zoom de la cámara con una mano mientras con la otra la azotaba un par de veces más y seguía sobando su culo. Luego la tomé por el pelo y la puse de cara a mí, lamí sus labios despacio una vez y luego más fuerte un par de veces más, luego metí mi lengua en su boca. Mientras la besaba la fui desnudando, deje al descubierto sus pechos que agarré con fuerza mientras continuaba besándola. Luego me metí sus pechos en la boca, ella agarro mi cabeza mientras lo hacía apretándome contra ella, los mordí, chupe y sorbí. Cada vez estaba más encendido.
Ahora me vas a probar tu a mí- le anuncie. La tomé del pelo y la puse de rodillas ante mí. - Sácame la polla y haz tu trabajo- le ordene. Ella con dedos hábiles bajo la cremallera de mis vaqueros metió una de sus manos y saco mi polla, dura como una piedra. Luego comenzó a lamerla poco a poco, dio algunos lametones en el glande y luego lamio de la base a la punta. Yo gemí mientras me quitaba la camiseta. Ella siguió con la mamada, me desabrocho el pantalón y me lo bajo junto con los calzoncillos para poder comerme los huevos, metió la boca bajo mi polla y los chupo, yo agarre su cabeza mientras lo hacía volviendo a gemir de placer. Me miro mientras lo hacía y luego se metió toda mi polla en la boca comenzando a mover su cabeza de adelante hacia atrás. Yo comencé a mover las caderas acompañando su movimiento y emitiendo gemidos.
-Así puta, así o buena chica- le decía de vez en cuando. Tuve que hacerla parar o iba a reventar en ese instante. La tome del pelo y la levante, la lleve hasta la cama y la hice ponerse a cuatro patas mirando a la cámara. Me coloque detrás suya y la penetre con fuerza, ella soltó un grito.
- Mira a la cámara. - Le ordene, ella miro a la cámara, con la cara llena de placer. Yo seguí taladrándola, llenando con mi polla su caliente coño. A cada embestida ella gemía. Tire fuerte de su pelo para levantarla, sus pechos se balanceaban con las penetraciones, con mi otra mano le azote los pechos varias veces. Ella gemía cada vez más fuerte, solté su pelo y ella se agarró a mi cuello mientras con la mano ahora libre buscaba su clítoris, en cuanto lo toqué ella comenzó a correrse mientras yo no paraba de follarmela. Cuando termino de correrse, la agarre de la cintura y de nuevo la coloque de espaldas ante la cámara.
- Así se corren las putas, pero no hemos terminado. – cogiéndola de la nuca la agache. - Separa tus nalgas- pedí, ella las separo, el plug apareció metido en su culo, yo lo saqué despacio y nada más sacarlo metí dos dedos en su ano que comencé a mover despacio, ella volvió a gemir.
- Acaríciate el coño- le ordene. Ella metió una de sus manos entre sus piernas y comenzó a masturbarse con mis dedos metidos en su ano. Poco a poco volví a notar que se volvía a correr.
- Córrete puta, para todos los que te van a ver, así puta córrete. - le dije, ella se corrió entre fuertes y prolongados gemidos. Sin darle tiempo a respirar le levante un momento la cabeza, le escupí en los labios y se los lamí, la volví a agachar y esta vez de lado ante la cámara, tome mi polla y la introduje en su culo.  Con una de mis manos cogí sus caderas mientras que con la otra la azotaba mientas metía toda la longitud de mi polla en su estrecho culito, ahora algo menos estrecho. La penetre fuerte, mirando y disfrutando de la visión de mi pene abriendo su culo, de poseerlo, de unirme a ella por aquella entrada tabú para muchos.
Cuando note que me iba a correr, saque la polla.
-De rodillas, abre la boca- ordene con voz ronca, ansiosa por derramar mi semilla en su ávida boca. Ella se arrodillo con presteza y abrió la boca mirándome con ojos llenos de deseo. Mi esperma caliente broto en grandes chorros mientras yo gemía lleno de un placer inmenso, vi como caía en su boca, caliente, espeso, blanquecino, y la iba llenando, ella lo trago y acto seguido metió mi polla en su boca hasta sacarla toda limpia. Yo resoplaba por el esfuerzo.
- Buena chica. - repetí acariciando su cabeza. Luego le tendí la mano para ayudarla a levantarse. Una vez de pie la bese y la abrace.
- Gracias, tú haces fantasías realidad y no sabes lo bien que sabes- le agradecí tomando una canción prestada. Por ultimo apague la cámara.

Ni que decir tiene que es mi película favorita, ni otras porno, ni películas con 11 oscars ni pollas en vinagre. Me encantan los juegos de rol sexuales







domingo, 23 de octubre de 2016

El Profesor Parte 2

Ella llego puntual, a las diez estaba llamando a mi puerta. Yo la abrí, iba vestida con unos vaqueros, unos botines con tacón y arriba camisa y cazadora de cuero. Le indique con un ademán que pasara. Ella entro sonriéndome, le mire el culo al dejarla pasar y cerré la puerta.

- ¿Quieres tomar una copa de vino? - le pregunte. Ella asintió y le serví una copa de un tinto manchego. Ella tomo un sorbo y pareció gustarle yo tome mi copa y la lleve hasta el salón donde ambos nos sentamos en el sofá.

- ¿Así que has venido a arriesgarte a obtener tu aprobado?- le pregunte yendo al grano.
- Bueno depende de que quieras.- contesto ella.
- Error, o lo das todo o no hay aprobado, sino estas dispuesta, acábate la copa y vete.- conteste muy serio. Vi la duda en su cara.
- Yo bueno, necesito aprobar... y si estoy dispuesta a todo.
- Buena chica. - repuse. Ve a aquella habitación y ponte la ropa que te he preparado. Ella abrió mucho los ojos pero dejando su copa se dirigió al cuarto.
- Joder- la escuche decir desde allí, sonreí.


Tardo unos diez minutos con su vestido de sirvienta. Con un escote pronunciado y cuya falta apenas tapaba el culo, rematado por un liguero, medias y unos zapatos de tacón fino y largo, y por supuesto cofia.
Le indique con la mano que se acercara. Me levante para mirarla mejor, le hice girarse y le di una palmada en el culo.
- Ya estas preparada. - le anuncie. La tome de la mano y la lleve a la cocina.
- Quiero que me hagas la cena, a tu gusto, yo te mirare mientras cocinas. Coge lo que quieras pero curratelo.
- Esto...no cocino muy bien. - respondió ella.
- Tranquila, lo importante es el postre.- conteste yo a mi vez.

La vi moverse por la cocina, cada vez que se agachaba sus nalgas aparecían ante mi , redondas, perfectas, vi como preparaba una ensalada, la aliño y me sirvió.

- ¿Que hago ahora?- me pregunto.
- Esperar ahí de pie, hoy eres mi sirvienta, mi esclava.- le indique yo- estate atenta a mis necesidades. Además necesitare un segundo plato- termine.

Comí con calma, sin prestarle mucha atención, cuando me canse de comer ensalada, le hice retirarme el plato.

- Ahora el segundo, quiero algo de carne, poco hecha y rellena mi copa cuando puedas, te dije que estuvieras atenta a mis necesidades, de momento no estas aprobado- le advertí. Ella se me encaro.
- Eres un cabrón, me estas humillando haciéndome vestir así- me reprocho.  Me levante de la silla y me acerque a ella, la cogí del cuello.

- Mira puta, se que le has comido la polla a media clase para aprobar diferentes exámenes, copiar trabajos, que dejaran apuntes. La que se ha humillado eres tu comportándote como una puta. Pues cada cliente tiene unos gustos y estos son los míos. Tu empezaste el juego pensando que yo iba a ser como otro de tus compañeros o alguno de los profesores a los que has corrido con solo tocarlos. No chica, yo soy otra cosa. A mi me gustan las cosas fuertes y duras. Mi deseo es someterte y esclavizarte, humillarte y tratarte como la perra que eres, porque en el fondo es lo que deseas, que alguien te trate así. - le dije, le solté el cuello. Ella se aparto un par de pasos.

- Eso no es justo... - dijo.
- ¿Es mentira?- le corte.
- No...pero...- intento decir ella.
- No me voy a compadecer, tu tenias tu juego, ahora has dado con otro jugador, te dije que te arriesgarías, asúmelo o vete.- porque me estoy empezando a cansar de que seas una niñata.
- ¡No soy una niñata!- levanto la voz, eso me cabreo me volví a acercar y la agarre del brazo.
- Lo eres, niñata y puta.- tire de su brazo hacia abajo para forzarla a ponerse de rodillas.
- De rodillas, perra- le dije, ella se resistió pero acabe poniéndola. La agarre del cuello y la mantuve así mientras me sacaba la polla cuando la saque la acerque a su boca, no me hizo mucha falta forzarla abrió la boca en seguida. Comencé a moverme dentro de su boca mientras seguía aferrando sus pelos. Ella intento agarrar mis piernas pero yo aparte sus manos. Seguí así varios minutos, luego solté su cabeza y ella siguió, yo sonreí, estaba disfrutando de mi polla.

Abre la boca puta- le dije sacando la polla de su boca, ella obedeció y yo le escupí dentro, ella se lo trago, yo negué con la cabeza

- No lo tragues hasta que yo te lo ordene. ¿Entendido?- le dije agarrando de nuevo su cabeza, ella asintió y yo vertí lentamente mi saliva en su boca.

- Juega con ella.- ordene, ella comenzó a mover mi saliva con mi lengua.
- Buena chica, ahora traga.- continué, ella volvió a tragar.
- Así se hace, eso esta mejor- la alabe.
- Levanta- y ella se levanto. Yo la lleve a mi cuarto de juegos donde tenia todo los artículos de BDSM y juguetes de todo tipo. Tenia una cruz de madera donde atarla. Con unas cuerdas la ate con la espada apoyada en la madera y los brazos y las piernas estirados. Ella se dejo hacer. Me aparte y la mira mientras me acariciaba la polla.

Fui hasta una mesa y cogí unas tijeras. Me acerque a ella. Su respiración se agito, yo me acerque a su boca, lamí sus labios y la bese levemente. Luego me acerque a su oído derecho.

- Tranquila, déjate llevar. . dije en voz muy baja. Después tirando de la ropa que cubría sus pechos metí las tijeras y comencé a cortar la tela dejando sus pechos al descubierto. Tenia unos pechos muy sonrosados casi del mismo tono que su piel, que se pusieron duros en cuanto mis manos comenzaron a acariciarlos, primero suavemente, después con mas fuerza. Ella gimió. Yo baje la mano donde tenia las tijeras hasta su entrepierna, corte la falda y acaricie su coño por encima de las bragas con aquel metal frío. Ella se estremeció, note como temblaba, mitad placer, mitad miedo. Me agache y corte las tiras del tanga con las tijeras, este callo al suelo. Me aparte y volví a las mesas de los juguetes, tome unas pinzas de metal con cadena y
un estimulador del clítoris.

Me acerque de nuevo a ella, y coloque una de las pinzas en cada uno de los pezones, la presión de estas sobre la delicada zona la hizo soltar unos leves gemidos. Luego enchufe el vibrador a la red eléctrica y lo puse sobre su clítoris. Lo enchufe a baja velocidad y lo presione contra su cuerpo. Ella se estremeció, con mi otra mano tire de la cadena que colgaba de sus pezones y aumente la presión sobre estos. Fui jugando con la velocidad del aparato y con la cadena, mas velocidad, mas placer, mas fuerza en la cadena, mas dolor. Tardo tres minutos en correrse pero yo no pare. Continué presionando el vibrador mientras a la misma vez solté la cadena para meter los dedos en su coño. Este estaba chorreando, volvió a correrse otra vez soltando esta vez un gran chorro de liquido, note como le temblaban las piernas. Acerque mi mano a su boca y la obligue a limpiármela.

- Buena chica- repetí. La libere de sus ataduras y la lleve hasta la mesa de la cocina, la puse allí y la abrí de piernas. Se la clave sin miramientos, hasta el fondo, hundiendo mi polla en su agujero caliente y húmedo ella comenzó a gemir de nuevo.
Ella volvió a correrse mientras la taladraba sujetando sus pechos con fuerza, cuando note que me iba a correr, la cogí del pelo y la puse de rodillas.

- Abre la boca puta- ordene, ella la abrió. - Mas abierta y ni se te ocurra escupirlo. - insistí. Apoye mi glande en su labio inferior y observe con deleite mi semen caer en su boca mientras los espasmos de pacer recorrían mi cuerpo.

- Ahora trágalo- y ella trago mi leche. - Así se hace, putita. Le dije, la ayude a levantarse y la lleve hasta el sofá, la deje allí, fui por dos copas de vino y un par de cigarros. Le tendí una cosa de cada, ella dio un sorbo y encendió el pitillo. Yo me senté a su lado e inunde la casa de humo a mi vez.

Fumamos en silencio un rato hasta que ella pregunto.

- ¿Ya he aprobado?.- Yo la mire durante unos instantes y asentí con la cabeza.
- Pero si te has quedado con ganas de mas, queda mucha noche. - le sugerí. Ella me miro a su vez, sus ojos brillaban.
- De acuerdo profesor, a ver que mas me puede enseñar - respondió y me sonrió , yo le devolví la sonrisa y la bese, esta vez larga y profundamente.






miércoles, 12 de octubre de 2016

Hardcore

Hardcore, animal, pasional, sin miramientos, tengo que poseerla y lo haré. Lo necesito, lo anhelo, mi deseo esta desatado. No duermo, mi mente se llena de perversiones y fantasias, de todo lo que quiero hacerle y que me haga, obligarla a que me haga. Porque no quiero tener piedad de ella ni de su cuerpo, quiero usarlo pensando solamente en mi, en mi placer, en mi necesidad, egoísta, dominante, bruto.

Quiero forzarla, violarla, humillarla, dominarla. Quiero pedirle que se desnude ante la cam cada dia, que haga ciertas cosas..pero sobre todo...

Quiero empotrarla contra la pared, agarrarla por el pelo, que se arrodille, poner mi polla en su boca. Asfixiarla con mi polla bien dentro de su garganta. Disfrutar del inmenso placer de follarme esa boca, de escupirle mientras lo hace, marcarla con mi saliva, pegarle mi olor, mi sabor. De ver con las lágrimas se deslizan por sus mejilla al sentir el contacto brutal de mi polla en su campanilla. Levantarla, arrancarle la ropa, el sujetador, las bragas, agarrar con fuerza sus pechos hasta que gima de de dolor, notar como se endurecen morderselos fuerte, que queden también marcados por mi pasión. Girarla apoyar su cabeza contra la mesa con su culo bien hacia afuera, azotarla con mis manos hasta que mis dedos aparezcan en su piel y su trasero este bien rojo. Meter mis dedos en su coño y su ano, llevar luego mi mano a su boca y obligarla a probar su sabor. Poner mi mano sobre su cabeza y penetrarla por los dos agujeros, turnandome para abrirla bien, notar como mi polla abre las paredes de su coño, notar como mi polla abre su ano estrecho y correrme dentro de ella, llenarla con mi leche, que cada gota de mi semilla quede dentro suya. Que sepa de quien es, a quien pertenece...


Pero se que al terminar, solo tendré ganas de abrazarla, de devolverle el placer que me ha dado, de cuidarla. Blanco y Negro, Yin y Yan. Mis dos yo..


El Profesor.

Todos los profesores fantaseamos con nuestros alumnos, tanto hombres como mujeres soñamos en muchas ocasiones que nos follamos a una atractiva jovencita o a un apuesto joven. En mi caso soy profesor de Historia española en cierta Universidad donde por suerte mi alumnado es mas del sexo femenino que del masculino y por supuesto como todos los profesores he tenido mis alumnas favoritas y muchas fantasias con ellas. No me considero un profesor especialmente estricto pero tampoco dejo que me vacilen ni regalo las notas. Jamas regalo una nota, hay que pagar un precio o estudias o entregas tu cuerpo. Aquel al año me habían llegado rumores de que cierta chica era especialista en intercambiar apuntes y trabajos con sus compañeros masculinos a cambio de ciertos favores, aunque hasta que no lo compruebo no suelo creermelo.

Tras los examenes ya sean parciales o finales muchos alumnos vienen a protestar por sus notas, unas veces con mas razón que otras, no somos perfectos. Yo que soy previsor tengo un horario para presentar estas quejas y cito a todos los alumnos el mismo día. Aquel día tocaba revisar un examen parcial, y allí estaba ella con una falda corta, medias, una camisa que dejaba ver bastante pecho y unos zapatos de plataforma, quizás algo bastos para mi gusto pero estaba atractiva igualmente. En realidad lo tenia fácil, era una chica bastante alta, mas de un metro setenta con buen cuerpo, un culo respingon muy buen puesto y unos pechos no muy grandes pero bien puestos. Era bastante guapa de cara, quizás mejor decir atractiva y lucia una melena negra, además es la típica mujer que te mira sabiendo que esta buena, que te provoca cada segundo.

La deje la ultima así que tuvo que esperar mas de dos horas mientras resolvía las quejas con el resto de alumnos, algunos obtuvieron su aprobado, otros no e incluso uno se me encaro y llego a insultarme, yo respondí con una sonrisa tranquila, hay algunos gilipollas que se piensan que porque se quejen ya tienen razón y no, conmigo eso no funciona como dije antes. Tras dedicarle una sonrisa helada, le dije que pondría en conocimiento del rector su actitud ante lo cual se relajo rápidamente e intento pedirme perdón yo le emplace a hacerle otro día, le aconseje que estudiara mas y se relajara y sobre todo que bajo ningún concepto volviera a insultarme o a amenazarme.

Por ultimo entro ella haciendo resonar sus zapatos.

- Ya era hora- se quejo nada mas entrar. Yo la mire secamente y le indique con una mano que se sentara. Ella lo hizo, yo saque su examen y se lo di para que lo mirase. Ella comenzó con las consabidas quejas. "Esto vale mas nota", "Esto lo he explicado a mi manera" a las que iba respondiendo. " No, no vale mas nota y en todo caso una décima mas no te va a hacer aprobar, tienes que estudiar mas, sintetizar y ordenar tus ideas" o " No es que lo expliques a tu manera, lo explicas mal, confundes fechas y personajes". Obviamente mis respuestas no le gustaban y cada vez se revolvia mas incomoda en la silla, al final cambio de táctica, comenzo retorcer su pelo a lanzarme miradas de cierta lascivia y a agacharse mas para dejarme ver su escote. Yo la deje hacer y la deje seguir con su juego sin moverme ni un ápice de mi postura. Tras tres cuartos de hora y algo hastiado le puse dos décimas mas que no lograron hacerla feliz, le dije como les digo a todos que pueden quejarse al tribunal y cogiendo mis cosas la emplace a salir. Ella remoloneo un poco en la silla así que yo ya estaba de pie con mi americana y mi maletín en los brazos cuando pase a su lado.

- Venga, tengo que cerrar, el próximo te saldrá mejor.- la conmine a salir, tratando también de animarla. Cuando me tuvo cerca se echo sobre mi con lo que tuve que apoyarme en el escritorio, antes de que me hubiera dado cuenta su mano estaba sobre mi entrepierna y su voz jadeaba en mi oreja.

- Puedo hacerte un trabajito para que me apruebes.- me excite pero la aparte de mi.
- ¡Que coño haces!- le dije apartándola aun mas. - ¿Quien coño te crees que soy?, ¿Intentas joderme?. le pregunte cabreado. Ella se puso blanca, balbuceo un par de cosas.
- Yo pensé que...- empezó a decir.
- Pensaste que soy uno de tus compañeros de curso a los que haces lo mismo para que te hagan los trabajos y te pasen apuntes - le espete. Ella se quedo callada varios segundos sin responder.
- Eso es mentira- me respondió al fin.
- Mentira o no, lo que acabas de hacer es acosarme.- respondí yo a mi vez.
- No, señor, lo siento yo necesito aprobar...- intento explicarse ella.
-  Lo que has hecho es acosarme y tengo una cámara que graba todo lo que pasa en el despacho para protegerme de gente como tu, para aprobar se estudia.- volví a cortarla yo.
- Pero eso es ilegal- repuso ella.
- Mucho peor que lo que has intentado tu- ella quedo pensativa mirando al vacío detrás mía.
- Venga vamos largate de aquí- le dije de malas formas.
- ¿No me ira a denunciar? - pregunto ella con los ojos llorosos. Yo la mire un instante, saque un papel del maletín y escribí en el, se lo pase, ello lo miro y asintió con la cabeza sonriendo. Yo le quite el papel de sus manos, me acerque a la papalera con un mechero y le prendí fuego, las siguientes palabras se fueron quemando y desapareciendo.

" Soy difícil de contentar, si te atreves a obtener tu aprobado ven Calle Travesía Alta 4. Esta noche a las diez, si no vienes todo seguirá como hasta ahora pero si vuelves a intentar otra cosa así en el despacho te denunciare."


Volví a coger mis cosas y camine hasta la puerta. Me puse delante de la misma y con mi mano libre cogí su mano y la lleve hasta mi polla. La mire fijamente a los ojos, me acerque a ella y le susurre.

- Se que estas mojada, acabaras siendo mía.- luego me aparte y la hice salir. Yo me puse a cerrar el despacho mientras ella se alejaba. Yo la miraba alejarse, se dio la vuelta y me miro, sabia que lo haría. Ciertas yeguas necesitan que las domen.


Continuara...




Fantasia BDSM 1

Había sido un largo dio de trabajo, aguantando a mi estúpido jefe y algunos de mis compañeros de trabajo, no menos estúpidos que mi jefe. Mientras iba en el metro aguantando empujones, el olor a humanidad que despedía la gente ajena a la existencia del desodorante y las voces de aquellos otros que no saben hablar sin gritar, solo pensaba en llegar a casa y sentarme a descansar.

LLegue a casa, fui a la nevera, saque una coca cola y  me senté a ver a televisión, seleccione un canal deportivo y fije mi atención en el aparato.

Ella apareció, desconocida para mi, semidesnuda, se arrodillo de espaldas a mi, puso su cabeza contra el suelo y abrió sus nalgas con sus manos. Yo mire en dirección a su culo, allí estaba un  consolador bien metido en el fondo de su ano y percibí como una gota resbalaba entre sus muslos procedente de su ávido coño. Mi polla comenzó a endurecerse. Mi mujer apareció por otra puerta se acerco a mi y saco mi polla del pantalón y comenzó a mamarla, primero despacio, dando suaves lametones para ir aumentando el ritmo poco a poco, cuando paro me dio la mano y me hizo arrodillarme ante nuestra invitada. Ella saco el consolador del trasero de su amiga y separo sus nalgas.

- Métesela - me dijo susurrandome en la oreja. Yo me agache y la introduje en el culo de su amiga. Cuando la metí ella soltó un grito, mi mujer me sonrió y tapo la boca de su amiga.

- Dale fuerte - me dijo, yo así las caderas y la metí con fuerza en aquel estrecho agujero y comencé a moverme deprisa, note como su culo cedía ante mis embestidas. Mi mujer destapo la boca de su amiga y comenzó a besarla mientras con una de sus manos la masturbaba, escuche como le pedía que se corriera, aquello me excito mucho mas aun y note como mi semen se agolpaba dispuesto a salir, me corrí mientras ella se corría conmigo, primero dentro y luego sacando el pene para llenar todo su ano con mi esperma. Este resbalo por su coño mi mujer me volvió a mirar con una de sus picaras sonrisas.

- Esto es mio - dijo, saco su lengua y comenzó a limpiar el semen del coño de su amiga.


Luego  ordeno a su amiga que se levantara, tomo su mano y ambas regresaron al cuarto de invitados.

Yo las mire alejarse, observando como sus traseros se balanceaban. Luego cerré los ojos y sonreí, tenia la mejor sumisa del mundo pensé para mi mismo.