domingo, 23 de octubre de 2016

El Profesor Parte 2

Ella llego puntual, a las diez estaba llamando a mi puerta. Yo la abrí, iba vestida con unos vaqueros, unos botines con tacón y arriba camisa y cazadora de cuero. Le indique con un ademán que pasara. Ella entro sonriéndome, le mire el culo al dejarla pasar y cerré la puerta.

- ¿Quieres tomar una copa de vino? - le pregunte. Ella asintió y le serví una copa de un tinto manchego. Ella tomo un sorbo y pareció gustarle yo tome mi copa y la lleve hasta el salón donde ambos nos sentamos en el sofá.

- ¿Así que has venido a arriesgarte a obtener tu aprobado?- le pregunte yendo al grano.
- Bueno depende de que quieras.- contesto ella.
- Error, o lo das todo o no hay aprobado, sino estas dispuesta, acábate la copa y vete.- conteste muy serio. Vi la duda en su cara.
- Yo bueno, necesito aprobar... y si estoy dispuesta a todo.
- Buena chica. - repuse. Ve a aquella habitación y ponte la ropa que te he preparado. Ella abrió mucho los ojos pero dejando su copa se dirigió al cuarto.
- Joder- la escuche decir desde allí, sonreí.


Tardo unos diez minutos con su vestido de sirvienta. Con un escote pronunciado y cuya falta apenas tapaba el culo, rematado por un liguero, medias y unos zapatos de tacón fino y largo, y por supuesto cofia.
Le indique con la mano que se acercara. Me levante para mirarla mejor, le hice girarse y le di una palmada en el culo.
- Ya estas preparada. - le anuncie. La tome de la mano y la lleve a la cocina.
- Quiero que me hagas la cena, a tu gusto, yo te mirare mientras cocinas. Coge lo que quieras pero curratelo.
- Esto...no cocino muy bien. - respondió ella.
- Tranquila, lo importante es el postre.- conteste yo a mi vez.

La vi moverse por la cocina, cada vez que se agachaba sus nalgas aparecían ante mi , redondas, perfectas, vi como preparaba una ensalada, la aliño y me sirvió.

- ¿Que hago ahora?- me pregunto.
- Esperar ahí de pie, hoy eres mi sirvienta, mi esclava.- le indique yo- estate atenta a mis necesidades. Además necesitare un segundo plato- termine.

Comí con calma, sin prestarle mucha atención, cuando me canse de comer ensalada, le hice retirarme el plato.

- Ahora el segundo, quiero algo de carne, poco hecha y rellena mi copa cuando puedas, te dije que estuvieras atenta a mis necesidades, de momento no estas aprobado- le advertí. Ella se me encaro.
- Eres un cabrón, me estas humillando haciéndome vestir así- me reprocho.  Me levante de la silla y me acerque a ella, la cogí del cuello.

- Mira puta, se que le has comido la polla a media clase para aprobar diferentes exámenes, copiar trabajos, que dejaran apuntes. La que se ha humillado eres tu comportándote como una puta. Pues cada cliente tiene unos gustos y estos son los míos. Tu empezaste el juego pensando que yo iba a ser como otro de tus compañeros o alguno de los profesores a los que has corrido con solo tocarlos. No chica, yo soy otra cosa. A mi me gustan las cosas fuertes y duras. Mi deseo es someterte y esclavizarte, humillarte y tratarte como la perra que eres, porque en el fondo es lo que deseas, que alguien te trate así. - le dije, le solté el cuello. Ella se aparto un par de pasos.

- Eso no es justo... - dijo.
- ¿Es mentira?- le corte.
- No...pero...- intento decir ella.
- No me voy a compadecer, tu tenias tu juego, ahora has dado con otro jugador, te dije que te arriesgarías, asúmelo o vete.- porque me estoy empezando a cansar de que seas una niñata.
- ¡No soy una niñata!- levanto la voz, eso me cabreo me volví a acercar y la agarre del brazo.
- Lo eres, niñata y puta.- tire de su brazo hacia abajo para forzarla a ponerse de rodillas.
- De rodillas, perra- le dije, ella se resistió pero acabe poniéndola. La agarre del cuello y la mantuve así mientras me sacaba la polla cuando la saque la acerque a su boca, no me hizo mucha falta forzarla abrió la boca en seguida. Comencé a moverme dentro de su boca mientras seguía aferrando sus pelos. Ella intento agarrar mis piernas pero yo aparte sus manos. Seguí así varios minutos, luego solté su cabeza y ella siguió, yo sonreí, estaba disfrutando de mi polla.

Abre la boca puta- le dije sacando la polla de su boca, ella obedeció y yo le escupí dentro, ella se lo trago, yo negué con la cabeza

- No lo tragues hasta que yo te lo ordene. ¿Entendido?- le dije agarrando de nuevo su cabeza, ella asintió y yo vertí lentamente mi saliva en su boca.

- Juega con ella.- ordene, ella comenzó a mover mi saliva con mi lengua.
- Buena chica, ahora traga.- continué, ella volvió a tragar.
- Así se hace, eso esta mejor- la alabe.
- Levanta- y ella se levanto. Yo la lleve a mi cuarto de juegos donde tenia todo los artículos de BDSM y juguetes de todo tipo. Tenia una cruz de madera donde atarla. Con unas cuerdas la ate con la espada apoyada en la madera y los brazos y las piernas estirados. Ella se dejo hacer. Me aparte y la mira mientras me acariciaba la polla.

Fui hasta una mesa y cogí unas tijeras. Me acerque a ella. Su respiración se agito, yo me acerque a su boca, lamí sus labios y la bese levemente. Luego me acerque a su oído derecho.

- Tranquila, déjate llevar. . dije en voz muy baja. Después tirando de la ropa que cubría sus pechos metí las tijeras y comencé a cortar la tela dejando sus pechos al descubierto. Tenia unos pechos muy sonrosados casi del mismo tono que su piel, que se pusieron duros en cuanto mis manos comenzaron a acariciarlos, primero suavemente, después con mas fuerza. Ella gimió. Yo baje la mano donde tenia las tijeras hasta su entrepierna, corte la falda y acaricie su coño por encima de las bragas con aquel metal frío. Ella se estremeció, note como temblaba, mitad placer, mitad miedo. Me agache y corte las tiras del tanga con las tijeras, este callo al suelo. Me aparte y volví a las mesas de los juguetes, tome unas pinzas de metal con cadena y
un estimulador del clítoris.

Me acerque de nuevo a ella, y coloque una de las pinzas en cada uno de los pezones, la presión de estas sobre la delicada zona la hizo soltar unos leves gemidos. Luego enchufe el vibrador a la red eléctrica y lo puse sobre su clítoris. Lo enchufe a baja velocidad y lo presione contra su cuerpo. Ella se estremeció, con mi otra mano tire de la cadena que colgaba de sus pezones y aumente la presión sobre estos. Fui jugando con la velocidad del aparato y con la cadena, mas velocidad, mas placer, mas fuerza en la cadena, mas dolor. Tardo tres minutos en correrse pero yo no pare. Continué presionando el vibrador mientras a la misma vez solté la cadena para meter los dedos en su coño. Este estaba chorreando, volvió a correrse otra vez soltando esta vez un gran chorro de liquido, note como le temblaban las piernas. Acerque mi mano a su boca y la obligue a limpiármela.

- Buena chica- repetí. La libere de sus ataduras y la lleve hasta la mesa de la cocina, la puse allí y la abrí de piernas. Se la clave sin miramientos, hasta el fondo, hundiendo mi polla en su agujero caliente y húmedo ella comenzó a gemir de nuevo.
Ella volvió a correrse mientras la taladraba sujetando sus pechos con fuerza, cuando note que me iba a correr, la cogí del pelo y la puse de rodillas.

- Abre la boca puta- ordene, ella la abrió. - Mas abierta y ni se te ocurra escupirlo. - insistí. Apoye mi glande en su labio inferior y observe con deleite mi semen caer en su boca mientras los espasmos de pacer recorrían mi cuerpo.

- Ahora trágalo- y ella trago mi leche. - Así se hace, putita. Le dije, la ayude a levantarse y la lleve hasta el sofá, la deje allí, fui por dos copas de vino y un par de cigarros. Le tendí una cosa de cada, ella dio un sorbo y encendió el pitillo. Yo me senté a su lado e inunde la casa de humo a mi vez.

Fumamos en silencio un rato hasta que ella pregunto.

- ¿Ya he aprobado?.- Yo la mire durante unos instantes y asentí con la cabeza.
- Pero si te has quedado con ganas de mas, queda mucha noche. - le sugerí. Ella me miro a su vez, sus ojos brillaban.
- De acuerdo profesor, a ver que mas me puede enseñar - respondió y me sonrió , yo le devolví la sonrisa y la bese, esta vez larga y profundamente.






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