miércoles, 30 de noviembre de 2016

ANA



Siempre habíamos tenido curiosidad por ver algo así, es decir, lo habíamos hablado algunas veces y un día charlando en un chat de sexo con otra gente, conocimos a una chica. Trabamos cierta amistad con ella y nos propuso quedar. No es la primera vez que quedábamos con conocidos de Internet, a veces para charlar, otras para tener sexo. Así que aquel día cogimos el tren para vernos en persona con aquella mujer. Ella tenía entre 35 y 40 años, buena figura, un buen culo y era bastante atractiva. La verdad es que nada más verla comencé a fantasear con un trio con ella y mi mujer. Mi mujer sabe perfectamente cómo me gustan las mujeres y me echo un par de miradas picaronas, ella sabía lo que yo estaba pensando, tenerlas a las dos de rodillas ante mi comiéndome la polla.
Charlamos un rato en el café y a la chica debimos gustarle porque nos emplazó a visitarla en su casa por la noche, nosotros aceptamos y regresamos al hotel a descansar un rato, ducharnos y ponernos guapos. Mi mujer me estuvo provocando todo este rato haciendo bromas sobre lo bien que lo pasaría aquella noche. Me tuve que controlar mucho para no empotrarla allí mismo.
Cogimos un taxi y fuimos hasta la casa de la chica, pague la carrera, nos bajamos y pulsamos el botón del telefonillo. Ella contesto en seguida y nos abrió. En el ascensor bese a mi mujer, ella me echo mano a la entrepierna.
-Ya vas caliente- me susurro.
- Muchísimo- conteste yo.
El ascensor se detuvo y salimos de él, ella no esperaba en la puerta del piso, nos hizo pasar tomo nuestros abrigos y nos ofreció unas copas de vino que aceptamos. Nos sentamos en un sofá yo en medio de las dos. Ella había preparado algo para picotear, así que mientras nos conocíamos un poco más, aprovechamos para comer algo. Pronto empezaron los juegos y empezamos a pasarnos comida con la boca. No sé de qué disfrutaba más si de ponerles comida en los labios a ellas o de ver como se la ponían ellas. En un momento dado mi chica bebió un sorbo de vino y comenzó a verterlo en mi boca, una parte chorreo por la comisura de mis labios, pero Ana que así se llamaba la chica por cierto lo lamio. Pronto estábamos los tres besándonos y jugando con nuestras lenguas. Notaba mi polla dura, queriendo reventar mi pantalón, pronto ellas bajaron las manos y entre besos y sonrisas me la sacaron. Seguí besando a Ana y desnudándola mientras mi mujer se agachaba a chupármela. Le saque el vestido a Ana y la deje solo con el tanga, ella se unió a mi mujer y ambas comenzaron a mamármela, primero ambas la recorrieron con sus lenguas y luego se fueron turnando. Mientras Ana chupaba mi mujer se desvestía. De vez en cuando me miraba deleitándose con mi cara de placer.
-Sentaros- dijo Ana, se levantó y salió del cuarto. Volvió al poco tiempo trayendo consigo a un enorme mastín. Lo llevaba con correa. Ana se sentó en un sofá enfrente nuestra, se sacó las bragas y el perro comenzó a lamerle el coño. Se notaba que no era la primera vez. Mientras el perro lamia, ella se masturbaba. Yo me había quedado algo cortado al ver al perro, pero luego me levante y me acerque a mirar. Mi mujer se levantó conmigo y ambos contemplamos como Ana se corría, estremeciéndose entre profundos y prolongados gemidos. Luego se quedó mirándonos.
- ¿Os ha gustado? - nos preguntó. Ambos respondimos afirmativamente. Ella sonrió. Se levantó sujetando al perro.
¿Queréis ver más? - volvió a preguntar. Mi mujer y yo nos miramos y volvimos asentir. Nos indicó que nos sentáramos de nuevo en el sofá. Ella se puso de rodillas y poniendo la cabeza sobre el suelo, saco todo su trasero y soltó al perro, este inmediatamente se dirigió hacia el culo de su dueña lo chupo un par de veces y la monto. Notamos que la había penetrado porque cuando lo hizo Ana soltó un grito de placer. Ana se incorporó un poco y le pidió a mi mujer que se acercara y abriera las piernas. Mi mujer lo hizo y Ana comenzó a comerle el coño mientras el perro seguía fallándosela. Yo besaba a mi mujer mientras y le comía las tetas, sabía que aquella situación la excitaba tanto como a mí. No tardo en correrse apretando la cabeza de Ana contra su coño y la vez clavando sus uñas en mi espalda.
Mientras tanto el perro había introducido su bola en el coño de Ana y estaba pegado a ella, llenándola con su semen. Ella disfrutaba mucho de ello, solo había que mirar su cara. Cuando mi mujer se recuperó se puso en cuclillas al lado de Ana y comenzó a masturbarme despacio mientras Ana me lamia la punta de la polla.  La situación y las caricias de ambas me tenían a reventar.
-Quiero correrme en vuestras caras y bocas mientras os besáis. - pedí con voz ronca. Mi mujer me miro y beso a Ana que no rechazo la propuesta, yo me masturbe hasta que el semen comenzó a brotar de mi polla mientras un latigazo de placer recorría mi columna. Mi esperma cayo en sus labios, en sus mejillas y ambas se besaron y lamieron hasta limpiarse la una a la otra. Después de ver eso me recosté en el sofá y cerré los durante medio minuto, cuando los abrí mi mujer siempre curiosa se había acercado para ver la polla del mastín clavada en el coño de Ana. Yo me levante también para mirar.  Poco después el perro comenzó a sacar su polla, cuando lo hizo Ana soltó otro grito y de su coño comenzó a brotar el semen del animal que no tardo en lamer a su dueña. Ana dejo hacer a su mascota amante durante un tiempo luego se levantó y nos miró con los ojos brillantes de placer y con un leve toque de vergüenza.
- Voy a ducharme. - dijo. Mientras se duchaba mi mujer y yo tomamos algo más de vino y comentamos lo que habíamos visto. Un cuarto de hora más tarde regreso Ana, desnuda y con un pañuelo en la cabeza.

- ¿Algo que preguntar?- nos ofreció resuelta, y comenzamos una animada charla que termino con los tres dormidos en la misma cama.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Alimentada

Noche de perversión, tras cena y película, tu vas a ser mi postre yo voy a darte el postre, voy a alimentarte.
Voy a comerte entera en el sofá,  a arrodillarme ante ti, quitarte el pantalón corto, a separar tus piernas a morder tu coño con tu tanga puesto, voy a disfrutar de tu grito y se que intentaras cerrarlas pero no, aquí mando yo, las sujetare con fuerza y besare tu coño despacio, con dulzura, la única dulzura que notaras esta noche. Voy a apartar el tanga hacia un lado a meter mi lengua en tu coño, quiero notar como empieza a chorrearte el flujo, voy a devorar ese cavidad preciada, con ansia, hasta que chilles, hasta que arañes mi espalda, hasta que te corras en mi boca y la llenes con tu gozo.

Luego te pondré en el suelo con las piernas detrás de tu cabeza y tirare de ti para colocarte pegada al sofá, yo me sentare en el y me colocare entre tus piernas, dejando tu coño y tu ano bien visibles. Voy  a escupir en ellos y comenzare a azotarlos, un azote, una caricia, otro azote, otra caricia, un azote mas fuerte en tu coño, meter los dedos despacio en tus orificios. Dolor y placer, castigo y recompensa. Introducir dos dedos en tu coño, otro mas en tu culo y golpear tu coño mientras te masturbo y volver a sentir como el placer te inunda, dominar tu cuerpo, tu mente, tus orgasmos.

Levantarte, cogerte del pelo , llevar tu boca hasta mi polla, sacármela, meterla en tu boca y sujetarte así, firmemente, con todo mi sexo dentro de tu garganta. Obligarte a comérmela así, fuerte, provocarte arcadas, abofetearte el rostro. escupir en tu cara, recoger las babas que sueltes y restregarlas por tu rostro. Usarte como la puta que eres.

Volveré a cogerte del pelo y te tirare sobre el sofá, con la pilla bien mojada por tu saliva, la clavare en tu culo, fuerte, hasta dentro, asiré tus caderas y comenzare a moverte, tirare de tu pelo hacia atrás, te ordenare que te masturbes mientras te abro, mientras mi polla ardiente va abriendo mas y mas la carne prieta de tu trasero y volverás a correrte así con el culo lleno de mi.


Y por ultimo, te pondré de rodillas ante mi, tu hombre, tu amo, cogeré un vaso, y me masturbare ante ti. Mirare tu cara deseosa de probar mi semilla, me correré en el vaso. Haré que eches tu cabeza hacia atrás, abriendo bien la boca y verteré mi esperma en tu boca, disfrutando de como llena tu boca, tu lengua, tus dientes. Te pediré que lo muevas en la boca, que lo saborees. Te ordenare que tragues, y tragaras con esa cara tuya de puta obediente y satisfecha.  Sonreirás y me enseñaras tu boca abierta para que compruebe que has tragado todo. Yo pasare un dedo por el vaso y recogeré los restos y tu lo limpiaras. Luego limpiaras mi polla, la besaras y darás las gracias por ser follada y alimentada.





jueves, 10 de noviembre de 2016

LLuvia

Esto que voy a relatar es algo con lo que había fantaseado largo tiempo, lo había visto en algunos vídeos porno y alguna noche me dormía soñando con hacer algo parecido aunque llegado el momento y como casi siempre improvise.

Habíamos pasado la mañana visitando Madrid, en Agosto con un calor de mil demonios. Tras comer llegamos al hotel literalmente fundidos y por una vez no follamos antes de dormir la siesta.

Cuando desperté entre dos o tres horas mas tarde, tenia ganas de mear pero decidí esperarme, tenia ganas de jugar a algo nuevo y ver la reacción de mi nena. Alguna vez lo habíamos comentado y a los dos nos resultaba excitante probarlo así que me quede mirándola esperando a que despertara. Cuando lo hizo la recibí con abrazándola y la bese en la boca. Tras un par de besos mas, se había activado mas rápido que tras dos cafés.

Se levanto de la cama y me dijo:
- Voy al baño, vengo en seguida.
- De eso nada, voy contigo.- mi mirada, mitad juguetona, mitad atrevida la intrigo. La tome de la mano y la lleve hasta el baño. Ella se quedo parada sin saber muy bien que hacer. Yo la volví a besar.
- Haz lo que ibas a hacer.- susurre. Ella se puso algo colorada pero se sentó en la taza bajándose el tanga. Yo me senté en el bidet, a su lado y metí la mano entre sus piernas.
- Orina- le pedí. Ella estaba algo nerviosa y costo que el chorro caliente saliera. Cuando  lo hizo empalo mi mano, yo acaricie todo su coño mientras ella se vaciaba. Toda su vagina quedo impregnada de su liquido. Cuando termino la levante un instante cerré la tapa y la senté, tire de sus piernas hacia afuera y metí mis boca entre mis piernas. El sabor de su orina se mezclo en mi boca con el de su flujo mientras ella gemía de placer. La limpie como debe hacerse, concienzudamente, deleitándome en esa mezcla de sabores nuevos para mi. Cuando hube lamido cada parte de su sexo y cada gota su sabor metí mis dedos en su coño mientras mi boca succionaba y lamia su clítoris.

- Dios, no pares.- gimió ella apretando mi cabeza contra ella mientras se corría entre jadeos. Saque mis dedos despacio y mirándola fijamente a los ojos lo lamí despacio. Volví a buscar su boca y encontré su lengua ansiosa por recibir la mía. Nos besamos larga y apasionadamente fundiéndonos el uno con el otro.

- Ahora te toca a ti.- me dijo y se metió en la bañera. Abrió el grifo del agua caliente y se arrodillo.  Yo me metí en la ducha, ella me beso la polla y comencé a orinar, mi liquido empapó la camiseta de tirantes que ella llevaba marcando sus pezones duros por la excitación, luego se saco los pechos y se puso a acariciárselos mientras yo continuaba bañándolos. Luego se tumbo en la ducha y yo apunte el chorro entre sus piernas, entre tanto ella comenzó a masturbarse, acariciándose el coño impregnado por mi orina. Yo vi como se volvía a correr mientras las ultimas gotas brotaban de la punta de mi glande.

- Ahora te voy a limpiar yo.- me anuncio arrodillándose de nuevo y metiéndose mi polla en la boca. Esta que había estado como decimos en España "morcillona" creció poniéndose durisima en su boca. Tras lamer y tragar los últimos restos de mi dorado liquido comenzó comerme la polla como solo ella sabe hacer. Estire la mano y cambie la posición del grifo a ducha, el agua comenzó a caer sobre ella mientras seguía mamando. Me excita verla con el pelo mojado, cuando lo tuvo la agarre fuerte metiendo mi polla hasta su campanilla. Ella tuvo una arcada pero no se detuvo y eso me excito aun mas, tire de su pelo hacia arriba y la empotre contra la pared apretando su cabeza contra la misma mientras ella sacaba su culo. Metí la polla en su coño de una sola vez, hasta dentro, con fuerza, con ansia, ella soltó un prolongado gemido. Con mi mano libre agarre uno de sus pechos con fuerza mientras me me movía dentro de su coño.

- ¿Te gusta?-le pregunte.
- Si - jadeo ella
- ¿Que eres?- pregunte acto seguido, aumentando la fuerza de mis penetraciones.
- Tu puta- respondió ella.
-¿Para que?- seguí con mi interrogatorio.
- Para lo que desees- respondió de nuevo entre gemidos cada vez mas alto.

Cada respuesta me excito aun mas y no me pude controlar, me corrí dentro suya aumentando aun mas la presión de mis manos en su cuerpo, aferrándome a su carne como un animal. Ella se corrió nada mas notar el primer chorro de mi esperma llenándola. Me apoye en ella para recuperarme de un orgasmo fuerte y sumamente placentero. Luego ella se dio la vuelta y me beso, yo la abrace y nos quedamos así, relajándonos mientras el agua caliente seguía mojando nuestros cuerpos.