Esto que voy a relatar es algo con lo que había fantaseado largo tiempo, lo había visto en algunos vídeos porno y alguna noche me dormía soñando con hacer algo parecido aunque llegado el momento y como casi siempre improvise.
Habíamos pasado la mañana visitando Madrid, en Agosto con un calor de mil demonios. Tras comer llegamos al hotel literalmente fundidos y por una vez no follamos antes de dormir la siesta.
Cuando desperté entre dos o tres horas mas tarde, tenia ganas de mear pero decidí esperarme, tenia ganas de jugar a algo nuevo y ver la reacción de mi nena. Alguna vez lo habíamos comentado y a los dos nos resultaba excitante probarlo así que me quede mirándola esperando a que despertara. Cuando lo hizo la recibí con abrazándola y la bese en la boca. Tras un par de besos mas, se había activado mas rápido que tras dos cafés.
Se levanto de la cama y me dijo:
- Voy al baño, vengo en seguida.
- De eso nada, voy contigo.- mi mirada, mitad juguetona, mitad atrevida la intrigo. La tome de la mano y la lleve hasta el baño. Ella se quedo parada sin saber muy bien que hacer. Yo la volví a besar.
- Haz lo que ibas a hacer.- susurre. Ella se puso algo colorada pero se sentó en la taza bajándose el tanga. Yo me senté en el bidet, a su lado y metí la mano entre sus piernas.
- Orina- le pedí. Ella estaba algo nerviosa y costo que el chorro caliente saliera. Cuando lo hizo empalo mi mano, yo acaricie todo su coño mientras ella se vaciaba. Toda su vagina quedo impregnada de su liquido. Cuando termino la levante un instante cerré la tapa y la senté, tire de sus piernas hacia afuera y metí mis boca entre mis piernas. El sabor de su orina se mezclo en mi boca con el de su flujo mientras ella gemía de placer. La limpie como debe hacerse, concienzudamente, deleitándome en esa mezcla de sabores nuevos para mi. Cuando hube lamido cada parte de su sexo y cada gota su sabor metí mis dedos en su coño mientras mi boca succionaba y lamia su clítoris.
- Dios, no pares.- gimió ella apretando mi cabeza contra ella mientras se corría entre jadeos. Saque mis dedos despacio y mirándola fijamente a los ojos lo lamí despacio. Volví a buscar su boca y encontré su lengua ansiosa por recibir la mía. Nos besamos larga y apasionadamente fundiéndonos el uno con el otro.
- Ahora te toca a ti.- me dijo y se metió en la bañera. Abrió el grifo del agua caliente y se arrodillo. Yo me metí en la ducha, ella me beso la polla y comencé a orinar, mi liquido empapó la camiseta de tirantes que ella llevaba marcando sus pezones duros por la excitación, luego se saco los pechos y se puso a acariciárselos mientras yo continuaba bañándolos. Luego se tumbo en la ducha y yo apunte el chorro entre sus piernas, entre tanto ella comenzó a masturbarse, acariciándose el coño impregnado por mi orina. Yo vi como se volvía a correr mientras las ultimas gotas brotaban de la punta de mi glande.
- Ahora te voy a limpiar yo.- me anuncio arrodillándose de nuevo y metiéndose mi polla en la boca. Esta que había estado como decimos en España "morcillona" creció poniéndose durisima en su boca. Tras lamer y tragar los últimos restos de mi dorado liquido comenzó comerme la polla como solo ella sabe hacer. Estire la mano y cambie la posición del grifo a ducha, el agua comenzó a caer sobre ella mientras seguía mamando. Me excita verla con el pelo mojado, cuando lo tuvo la agarre fuerte metiendo mi polla hasta su campanilla. Ella tuvo una arcada pero no se detuvo y eso me excito aun mas, tire de su pelo hacia arriba y la empotre contra la pared apretando su cabeza contra la misma mientras ella sacaba su culo. Metí la polla en su coño de una sola vez, hasta dentro, con fuerza, con ansia, ella soltó un prolongado gemido. Con mi mano libre agarre uno de sus pechos con fuerza mientras me me movía dentro de su coño.
- ¿Te gusta?-le pregunte.
- Si - jadeo ella
- ¿Que eres?- pregunte acto seguido, aumentando la fuerza de mis penetraciones.
- Tu puta- respondió ella.
-¿Para que?- seguí con mi interrogatorio.
- Para lo que desees- respondió de nuevo entre gemidos cada vez mas alto.
Cada respuesta me excito aun mas y no me pude controlar, me corrí dentro suya aumentando aun mas la presión de mis manos en su cuerpo, aferrándome a su carne como un animal. Ella se corrió nada mas notar el primer chorro de mi esperma llenándola. Me apoye en ella para recuperarme de un orgasmo fuerte y sumamente placentero. Luego ella se dio la vuelta y me beso, yo la abrace y nos quedamos así, relajándonos mientras el agua caliente seguía mojando nuestros cuerpos.

Ummmmmmmmm mas
ResponderEliminar